¡No lo digo yo (solo)! ¡Lo dice una chica! Jennifer, de Chicago.
Todas detestamos vérnoslas con conductores furiosos, pero a veces también te las tienes que ver con peatones iracundos. Afortunadamente, es fácil evitar que te empujen a la calzada: no vayas en bici por la acera. Además, resulta que es ilegal...
(...)
Si ir en bici por la calzada te pone de los nervios, hay algunas cosas simples que puedes hacer para superarlo. Paso uno: lleva casco. Si crees que te hace parecer ridícula o que te estropea el peinado, imagina lo mucho peor que quedaría tu cabeza aplastada contra el capó de un coche (si te interesa, te puedo dar algunos consejos sobre cómo cuidar tu pelo y llevar casco, pero son aburridos, así que no entraré en eso ahora). Paso dos: practica. mantente en calles tranquilas de zonas residenciales a plena luz del dia hasta que te sientas más cómoda navegando entre coches aparcados por un lado y coches que te adelantan por el otro. Paso tres: ¡No seas tímida! Pregúntale a un ciclista urbano (seguro que conoces alguno) si puedes darte una vuelta con él por la ciudad un rato, o ponte en contacto con tu grupo local de ciclistas urbanos. ¡Pronto tú también serás una belleza en bici!
(...)
Recuerda: ¡la bici es un vehículo, y tú eres tráfico, así que tu lugar es la calzada! Practica decir esto con educación, pero con firmeza... o, si quieres, puedes ir de chica dura: cuando los conductores te digan que te vayas a la acera, clávales la mirada y diles: