












































 | Mil habitantes.
Un carril-bici.
 Villavieja de Yeltes City, a 18 km de Vitigudino, en Salamanca, España profunda: ciudad de tráfico sin ley; el lugar más peligroso del universo conocido para los ciclistas. Necesitaban urgentemente un carril-bici.
Ya lo tienen.
Sin embargo, les falta la "señal internacional" para el carril-bici.
Aquí la tienes, camarada.

Una idea que te doy gratis: este signo no necesita de un CB; se puede poner en medio de la calzada para recordar a los automovilistas que los ciclistas también tienen derecho a estar allí.
El alcalde de Villavieja de Yeltes (nombre supuesto: el Tío Leandro) cree que un CB es necesario para evitar que el tractor amarillo del Honorio (que casualmente es su sobrino) atropelle a la Bernarda (que casualmente es la hermana de su nuera) cuando va con la bici a la tienda de la Tía Vinagre (que casualmente es la mujer del Teodorillo, que es el compañero del Tío Leandro en las partidas de mus de los jueves, que casualmente juegan contra el hermano del Honorio y el padre de la Bernarda).
Los coches no podrán usar el CB. Es de suponer que el burro de la Tía Vinagre tampoco.
Ya es serio que el alcalde de Villavieja de Yeltes (nombre supuesto: el Tío Leandro), que probablemente se considera progresista, crea que lo mejor que puede hacer a favor de la bici en el municipio es poner un CB. Es serio, pero el Tío Leandro no tiene mucha culpa, excepto la de creerse demasiado las tonterías que los ciclistas vamos repitiendo por acá y por allá.
(Ya sabeis: "¡carril-bici ya!" y tal y tal).
Es más grave que el ciclista (¿o es el tonto?) oficial del pueblo (nombre supuesto: Matías, y casualmente es el novio de la Bernarda), se dedique a preparar una plantilla con el logotipo ("internacional") de la bici, para señalizar el CB y para darle trabajo al Pepón, el barrendero (que casualmente es el suegro de su hermano), que un dia sí y otro también tendrá que quitar del carril-bici las boñigas de las vacas del Pacorro (que casualmente es el primo de la Bernarda) para que la flamante señalización "con el logotipo internacional de la bici" sea visible. El interés de nuestro amigo Matías (nombre supuesto) en el CB no está claro: igual lo necesita para llegar sin peligro hasta el c... hasta la Bernarda. Nuestro aislado y despistado ciclista tiene más culpa, sobre todo por creerse demasiado las tonterías que los ciclistas de "La Capital" van repitiendo por acá y por allá.
(Ya sabeis: "¡carril-bici ya!" y tal y tal).
El que nuestro bienintencionado ciclista acuda al regazo de los Risueños Carrilbicistas de Madrid es conmovedor por lo ingenuo: es un poco como una bici-caperucita que se va a casa de su abuelita a preguntarle qué hay para cenar.
"- Abuelita, ¡que asfalto tan rojo tienes!"
Pero "lo mejor", sin embargo, con mucha diferencia, es la reacción de los Risueños, que cumpliendo con su deber de buenos carrilbicistas empiezan a preguntarse entre ellos:
|  | | |
"...¿alguien sabe cómo conseguirlo?"
| | |  | |
Es importante entender esto: A dia de hoy, en la lista de correo de los Risueños Carrilbicistas, hay unas 370 personas, y ni a una sola de ellas se le ha ocurrido hacer en público la pregunta evidente:
"¿Para qué demonios hace falta en Villavieja de Yeltes (Salamanca) un carril-bici, colega?"
Estos tíos
no tienen
el más mínimo
sentido
del ridículo.
Estos tíos
están
completamente
majaretas.
Estos tíos
han perdido
por completo
la cabeza.
Estos tios
son
un veneno
para
la bicicleta en españa.
|